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"El cielo y la tierra pasarán,
pero mis palabras no pasarán." Marcos 13:31
Revelaciones Celestiales de Santa Brígida
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Contenido Libro 1
Palabras de nuestro Señor Jesucristo
a su elegida y muy querida esposa,
declarando su excelentísima encarnación,
condenando la violación profana y abuso de confianza
de nuestra fe y bautismo, e invitando a su
querida esposa a que lo ame.
Palabras de nuestro Señor Jesucristo a la hija
que ha tomado como esposa, en relación con los
términos de la verdadera fe, y sobre qué adornos,
muestras e intenciones debe tener
la esposa en relación al Esposo.
Palabras de nuestro Señor Jesucristo
a su esposa sobre su formación en el amor
y honor a Él, su Esposo; sobre el odio
de los malvados hacia Dios,
y sobre el amor del mundo.
Palabras de nuestro Señor Jesucristo
a su esposa en las que le dice que no
se preocupe ni piense que lo que se le revela
a ella procede de un espíritu maligno,
y sobre cómo distinguir a un
Espíritu bueno de uno malo.
Amorosas palabras de Cristo a su esposa,
con la preciosa imagen de una noble fortaleza,
que simboliza a la Iglesia militante,
y sobre cómo la Iglesia de Dios será ahora reconstruida
por las oraciones de la gloriosa Virgen y de los santos.
Palabras de Cristo a su esposa sobre cómo
su Espíritu no puede morar en los malvados;
sobre la separación de los buenos
y los perversos y el envío de los buenos,
armados con armas espirituales,
a la guerra contra el mundo.
Palabras de la gloriosa Virgen a su hija,
sobre la forma de vestir y el tipo de ropas
y ornamentos con los que
la hija debe adornarse y vestirse.
Palabras de la Reina de los Cielos a su querida hija,
enseñándole que debe amar y alabar
a su Hijo junto a su Madre.
Palabras de la Reina de los Cielos a su querida
hija sobre el hermoso amor que el Hijo
profesaba a su Madre Virgen; sobre cómo
la Madre de Cristo fue concebida en un
matrimonio casto y santificada en el
vientre de su madre; sobre cómo ascendió
en cuerpo y alma al Cielo; sobre el poder
de su nombre y sobre los ángeles asignados
a los hombres para el bien o para el mal.
Palabras de la Virgen María a su hija,
ofreciéndole una provechosa enseñanza sobre
cómo debe de vivir, y describiendo maravillosos
detalles de la pasión de Cristo.
Palabras de Cristo a su esposa sobre cómo
Él mismo se entregó, por su propia y libre voluntad,
para ser crucificado por sus enemigos,
y sobre cómo controlar el cuerpo de movimientos
ilícitos ante la consideración de su pasión.
Acerca de cómo un ángel reza por la esposa
y cómo Cristo le pregunta al ángel qué
es lo que pide para la esposa
y qué es bueno para ella.
Acerca de cómo un enemigo de Dios tenía
tres demonios dentro de él y acerca
de la sentencia que Cristo le aplicó.
Palabras de Cristo a su esposa sobre
la manera y respeto con que se debe conducir
en la oración, y sobre tres clases de personas
que sirven a Dios en este mundo.
Palabras de Cristo a la esposa describiéndose
a sí mismo como un gran Rey; sobre dos tesoros
que simbolizan el amor de Dios y el
amor del mundo, y una lección sobre
cómo mejorar en esta vida.
Cómo la esposa vio a un santo hablando
a Dios acerca de una mujer que había sido
terriblemente afligida por el demonio y que
después se convirtió gracias
a las oraciones de la gloriosa Virgen.
Palabras de Cristo a su esposa, comparando
a un pecador con tres cosas:
un águila, un cazador y un luchador.
Palabras de Cristo a su esposa sobre cómo
tiene que haber humildad en la casa de Dios;
sobre cómo dicha casa denota la vida religiosa;
sobre cómo los edificios, las limosnas y demás
deben ser donados por los bienes rectamente
adquiridos y sobre cómo hacer la restitución.
Palabras del Creador a la esposa acerca
del esplendor de su poder, la sabiduría y la virtud,
y sobre cómo aquellos que ahora se dicen
que son sabios son los que más pecan contra Él.
Grato diálogo entre la Virgen Madre y el Hijo
y entre ellos con la esposa, y acerca
de cómo la novia se tiene
que preparar para la boda.
Palabras del Esposo a su esposa recurriendo
a una alegoría sobre un hechicero,
para ilustrar y explicar lo que es el demonio.
La amable pregunta de la Madre a la esposa,
humilde respuesta de la esposa a la Madre,
la útil réplica de la madre a la esposa
y sobre el progreso de las buenas
personas entre los malvados.
Palabras de Cristo a su esposa describiendo
a un hombre que no es sincero,
sino enemigo de Dios, y especialmente
sobre su hipocresía y sus características.
Palabras de Dios Padre a la Corte Celestial,
y la respuesta del Hijo y la Madre al Padre,
solicitando gracia para su Hija, la Iglesia.
Palabras del Creador a la esposa sobre cómo
su justicia mantiene a los malvados
en la existencia por una triple razón.
Palabras de alabanza a Dios de la Corte Celestial;
sobre cómo habrían nacido los niños
si nuestros primeros padres no hubieran pecado;
sobre cómo Dios mostró sus milagros
a través de Moisés y, después,
por sí mismo a nosotros con su propia venida;
sobre la perversión del matrimonio corporal
en estos tiempos y sobre
las condiciones del matrimonio espiritual.
Palabras de la Madre a la esposa
sobre cómo hay tres cosas en una danza,
sobre cómo esta danza simboliza al mundo
y sobre el sufrimiento de la Madre
en la muerte de Cristo.
Palabras del Señor a la esposa describiendo
cómo fue juzgado un hombre ante
el tribunal de Dios, y sobre la horrible y terrible
sentencia dictada sobre él por Dios
y por todos los santos.
Palabras de la Virgen a la hija,
sobre dos señoras, una que se llama “soberbia”
y la otra “humildad”, simbolizando esta
última a la más dulce de las Vírgenes,
y sobre cómo la Virgen acude a reunirse
con aquellos que la aman a la hora de su muerte.
Amorosas palabras del Señor a la
esposa sobre cómo se multiplica el número
de falsos cristianos hasta el punto de que
están volviendo a crucificar a Cristo,
y sobre cómo aún Él está dispuesto a aceptar
la muerte una vez más por la salvación
de los pecadores, si fuera posible.
Sobre cómo la esposa vio a la dulcísima
Virgen María engalanada con una corona
y otros adornos de extraordinaria belleza,
y sobre cómo San Juan Bautista explicó
a la esposa el significado
de la corona y de las demás cosas.
Sobre cómo, tras el consejo de Dios,
la esposa elige la pobreza para ella
y renuncia a las riquezas y deseos carnales;
sobre la verdad de las cosas a ella reveladas
y sobre tres personas notables mostradas a ella por Cristo.
Advertencias del Señor a la esposa en relación
con la verdadera y la falsa sabiduría,
y sobre cómo los buenos ángeles asisten
a los buenos aprendices, mientras que los
demonios asisten a los malos aprendices.
Instrucciones de Cristo a la esposa sobre
la forma de vivir. También sobre cómo
el demonio admite ante Cristo que la esposa
ama a Cristo sobre todas las cosas;
sobre la pregunta que el demonio le hace
a Cristo de por qué la ama tanto y sobre
la caridad que Cristo tiene hacia la esposa,
como descubre el demonio.
Palabras de la Virgen a la esposa, explicándole
su dolor en la pasión de Cristo,
y sobre cómo el mundo fue vendido por
Adán y Eva y recuperado mediante
Cristo y su Madre la Virgen.
Respuesta del Señor a un ángel que estaba rezando,
de que a la esposa se le darían padecimientos
en el cuerpo y en el alma, y sobre cómo
a las almas más perfectas
se les dan mayores molestias.
Palabras de la Madre a la esposa describiendo
la excelencia de su Hijo; sobre cómo Cristo
es ahora crucificado más duramente
por sus enemigos, los malos cristianos,
que por los judíos, y sobre cómo,
en consecuencia, esas personas recibirán
un castigo más duro y amargo.
Agradable diálogo de Dios Padre con el Hijo;
sobre cómo el Padre le dio al Hijo
una nueva esposa; acerca de cómo el Hijo
la tomó gustosamente para sí y cómo
el Esposo enseña a la esposa sobre
la paciencia y la simplicidad mediante una parábola.
Sobre cómo la fe, la esperanza y la caridad
se hallaron perfectamente en Cristo
en el momento de su muerte
y deficientemente en nosotros.
Palabras en las que el Creador plantea
tres preguntas de Gracia a su esposa:
la primera sobre la servidumbre del marido
y la dominación de la mujer; la segunda sobre
el trabajo del esposo y el gasto de la esposa;
la tercera sobre el Señor despreciado
y el sirviente ensalzado.
Palabras del Creador, en presencia de la Corte
Celestial y de su esposa, en las que se queja
de los cinco hombres que representan al papa
y a sus clérigos, los laicos corruptos,
los judíos y los paganos. También sobre la ayuda
enviada a sus amigos, que representan a toda la humanidad
y sobre la dura condena de sus enemigos.
Palabras de la Virgen aconsejando
a la esposa cómo tiene que amar a su Hijo
sobre todas las cosas, y sobre cómo cada virtud
y gracia está contenida en la Virgen gloriosa.
Palabras del Hijo a la esposa sobre cómo
las personas se elevan de un pequeño bien
al bien perfecto y se hunden de
un pequeño mal al mayor castigo.
Palabras del Creador a la esposa
sobre cómo Él es ahora despreciado y ultrajado
por personas que no prestan atención
a lo que hizo por amor, al aconsejarles mediante
los profetas y mediante su propio sufrimiento
para su salvación. También sobre cómo ignoran
el enfado que Él dirigió a los
obstinados corrigiéndolos severamente.
Respuesta de la Madre y de los ángeles,
los profetas, los apóstoles y los demonios a Dios,
en presencia de la esposa, testimoniando su
Grandeza en la Creación, Encarnación,
Redención y demás; sobre cómo la gente contradice
hoy todas estas cosas, y acerca de
su severo juicio sobre ellos.
Mutuas palabras de alabanza que,
en presencia de santa Brígida, se dan Jesús y María,
y sobre cómo las personas ven ahora
a Cristo como innoble, desgraciado e indigno,
le dicen que Él es así,
y sobre la eterna condena de estas personas.
Palabras del Señor a la esposa sobre la
adhesión a la Nueva Ley; sobre cómo esa misma
Ley es ahora rechazada y desestimada
por el mundo; sobre cómo los malos sacerdotes
no son sacerdotes de Dios sino traidores de Dios,
y acerca de su maldición y condena.
Sobre cómo, en presencia de la Corte Celestial
y de la esposa, la divina naturaleza habla
a la naturaleza humana contra los cristianos,
igual que Dios habló a Moisés contra el pueblo;
sobre los sacerdotes condenables,
que aman el mundo y desprecian a Cristo,
y sobre su castigo y maldición.
Palabras de Cristo a la esposa sobre cómo Cristo
es figuradamente comparado con Moisés,
dirigiendo al pueblo fuera de Egipto,
y sobre cómo los condenables sacerdotes,
que Él ha elegido en lugar de los profetas
como sus mejores amigos,
gritan ahora: “¡Aléjate de nosotros!”
Palabras de mutua alabanza de la Madre y el Hijo,
sobre la gracia concedida por el Hijo a su Madre
para las almas del purgatorio y
los que aún están en este mundo.
Palabras de la Madre de alabanza al Hijo
y sobre cómo el Hijo glorioso compara
a su dulce Madre con un lirio del campo.
Palabras de alabanza y oraciones
de la Madre a su Hijo, para que sus palabras
se difundan por todo el mundo
y echen raíces en los corazones de sus amigos.
Sobre cómo la propia Virgen es maravillosamente
comparada a una flor que crece en un jardín,
y sobre las palabras de Cristo, dirigidas
a través de la Esposa al Papa
y a otros prelados de la Iglesia.
Palabras de mutua bendición y alabanza
de la Madre y del Hijo, y sobre cómo la Virgen
es comparada con el arca donde se guardan la vara,
el maná y las tablas de la Ley.
Muchos detalles maravillosos se contienen en esta imagen.
Palabras de un ángel a la esposa sobre
si el espíritu de sus pensamientos es bueno o malo;
sobre cómo hay dos espíritus, uno increado
y uno creado, y sobre sus características.
Sobre cómo Cristo es equiparado a un poderoso
señor que construye una gran ciudad
y un magno palacio, que equivale al mundo
y a la Iglesia, y sobre cómo los jueces y
trabajadores de la Iglesia de Dios se
han convertido en un arco inútil.
Palabras en las que Dios explica
la revelación precedente; sobre la sentencia
emitida contra estas personas y sobre cómo Dios,
en algún momento, aguanta a los
malvados por el bien de los justos.
Palabras del Señor a la esposa sobre cómo
Él es abominable y despreciable nutrición
en las almas de los cristianos, mientras
que el mundo es deleitable y amable para ellos,
y sobre la terrible sentencia
que recaerá en tales personas.
Palabras de la Madre a la esposa;
dulce diálogo de la Madre y el Hijo y
sobre cómo Cristo es amargo, muy amargo,
amarguísimo para los malvados, pero dulce,
muy dulce, dulcísimo para los buenos.
Palabras de Cristo, en presencia de la esposa,
conteniendo símiles en los que Cristo
se compara con un labriego; los buenos sacerdotes
con un buen pastor; los malos sacerdotes
con un mal pastor y los buenos cristianos
con una esposa. Estos símiles
ayudan de muchas maneras.
Palabras del Hijo a la esposa sobre
tres tipos de cristianos, simbolizados por los
judíos que vivían en Egipto, y sobre cómo éstas
revelaciones fueron dadas a la esposa
para que fueran transmitidas,
publicadas y predicadas por los amigos de Dios.