"sepa que el que haga volver al pecador del error

de su camino, salvará de muerte un alma,

y cubrirá multitud de pecados" santiago 5:20

 

revelaciones celestiales de santa brígida

 

 

Comienza a leer AQUI

 

contenido sermón angélico (libro 11)

 

 

PROLOGO

 

CAPÍTULO 1

El Verbo de que hace mención san Juan en su Evangelio,

era desde la eternidad un solo Dios con el Padre

y con el Espíritu Santo; pues hay tres

personas y en ellas una sola divinidad perfecta...

 

CAPÍTULO 2

Tú también, oh María, la más digna de todas las criaturas,

estabas desde el principio delante de Dios antes

de que te hubiese creado, como el arca de Noé

delante del mismo Noé después que tuvo noticia

sobre su fabricación, y antes de haberla

concluído según se le había mandado...

 

CAPÍTULO 3

Amaba el Patriarca Abraham a su hijo Isaac

desde el punto en que Dios le prometió

que le nacería un hijo,

muchos años antes que fuese concebido...

 

CAPÍTULO 4

Sabiendo, pues, Dios, que para su completo

gozo eternamente le bastaban en sí mismo todas las cosas,

fué movido a crear algo por su vehemente amor,

a fin de que pudiesen otros ser partícipes

de su inefable alegría...

 

CAPÍTULO 5

Tratando, pues, Dios de crear el mundo

con las demás criaturas que en él hay, dijo:

Hágase. Y al punto fué perfectamente hecho lo que

el mismo Señor trataba de crear...

 

CAPÍTULO 6

Dios es la misma virtud y autor de todas las virtudes,

siendo imposible a todas las criaturas creadas

tener virtud alguna sin auxilio del Señor,

quien desde el principio, después de creado

el mundo y todas las criaturas...

 

CAPÍTULO 7

Afirman las sagradas letras, que hallándose Adán

feliz en el paraíso, faltó al mandato de Dios.

Mas así que llegó a la miseria,

no hacen mención de que fuese

desobediente a la voluntad divina...

 

CAPÍTULO 8

Espulsado, pues, del paraíoso Adán,

experimentó en sí mismo la justicia y misericordia de Dios,

temiendo al Señor por la justicia y amándole

cordialmente por la misericordia

todos los días de su vida...

 

CAPÍTULO 9

Dios es amante de la verdadera caridad, y Dios

es la misma caridad; la cual manifestó también

a los suyos, cuando con su poder sacó de la servidumbre

de Egipto a los israelitas, dándoles un país feracísimo,

donde felizmente vivieron con toda libertad...

 

CAPÍTULO 10

Antes de la ley dada a Moisés hallábanse los hombres

ignorando largo tiempo cómo en esta vida

se habían de regir a sí mismos y a sus acciones...

 

CAPÍTULO 11

Por último, después que aquella bendita materia

tuvo formado el cuerpo en el vientre de la madre

a su debido tiempo, y según convenía,

entonces acrecentó su tesoro el Rey de toda gloria,

infundiéndole el alma viviente...

 

CAPÍTULO 12

Luego así como eternamente tenían una sola

divinidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,

del mismo modo nunca tuvieron voluntad diversa...

 

CAPÍTULO 13

El bendito cuerpo de María puede muy bien compararse

con un purísimo vaso; su alma con una clarísima lámpara,

y su cerebro con un pozo de agua brotando

a lo alto y bajando después a un profundo valle...

 

CAPÍTULO 14

Ninguna lengua puede referir con cuánta sabiduría

comprendieron a Dios los sentidos y entendimiento

de la gloriosísima Virgen, en el mismo instante

en que por primera vez tuvo conocimiento del Señor...

 

CAPÍTULO 15

Oh, hermosísimo consorcio, muy digno

de toda aceptación! El Hijo de Dios

tenía por morada en el mundo el cuerpo de la Virgen,

y en el cielo tenía la morada de la Santísima Trinidad,

aunque potencialmente reside en todas partes...

 

CAPÍTULO 16

Dice la Escritura que al oir las palabras del ángel

se turbó la Santísima Virgen María, quien aun cuando

no tuvo entonces miedo alguno por peligro de su cuerpo,

temió fuese engaño del enemigo del linaje

humano para perjuicio de su alma...

 

CAPÍTULO 17

Entre otras cosas que sobre el Hijo de Dios

dijeron los profetas, anunciaban la muy cruel muerte

que en este mundo quería sufrir en su

inocentísimo cuerpo, a fin de que los hombres

disfrutaran juntamente con él en los cielos la vida eterna...

 

CAPÍTULO 18

Por último, en aquel mismo tiempo en que había

predicho el Hijo de la Virgen: Me buscaréis y no

me encontraréis, la punta de una penetrante espada

hirió cruelmente el corazón de la Virgen...

 

CAPÍTULO 19

Escrito está que de remotas regiones vino la reina

del Austro a visitar al rey Salomón,

y que al ver la sabiduría de éste, quedóse admirada llena de

inmenso estupor; pero que recobrando su serenidad...

 

CAPÍTULO 20

Como según el tenor del santo Evangelio hemos

aprendido que a cada cual se le medirá con la

misma medida cn que a los demás midiere...

 

CAPÍTULO 21

Como la misma verdad, que es el Hijo de Dios

y de la Virgen, aconsejó a todos devolver el bien

por el mal, ¿con cuántos bienes ha de creerse

que Dios remunere por sí mismo a los que hagan obras...