| La Virgen María habla a santa Brígida de la niñez de Jesús, de su hermosura y divinos atractivos. |
| Libro 6 - Capítulo 1 |
|
Yo soy la Reina del cielo, y mi Hijo te ama de todo corazón. Te aconsejo que nada ames sino a Él, porque es tan amable, que si lo tuvieres, no podrías desear ninguna otra cosa; tan hermoso, que comparada su hermosura con la de los elementos o con la de la luz, es ésta como sombra. Cuando criaba yo a mi Hijo, estaba tan precioso, que cuantos lo veían se consolaban de cualquiera pena que tuviesen. Y así, muchos judíos se decían unos a otros: Vamos a ver el Hijo de María, para podernos consolar. Y aun cuando ignoraban que era Hijo de Dios, no obstante, recibían con verlo un gran consuelo.
|