| Jesucristo se compara a un médico lleno de caridad para con los suyos. |
| Capítulo 35 |
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Yo soy, dice el Señor a la Santa, como el buen médico a quien acuden todos los que le aprecian, porque saben que su bebida es dulce, y los que gustan la dulzura de aquella bebida y creen que es saludable, visitan continuamente la casa del médico; mas los que con aquella bebida sienten punzadas, huyen de semejante casa. Lo mismo acontece con la bebida espiritual, que es el Espíritu Santo, el cual Espíritu de Dios es dulce de gustar, viene para fortalecer los miembros y corre por el corazón para alegrarlo contra las tentaciones.
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