Según el Evangelio, dos son los caminos para alcanzar el cielo: humillarse como un niño y hacerse violencia a sí mismo.
Capítulo 51

Dije en mi Evangelio, dice el Señor, que de dos maneras puede alcanzarse el cielo. La primera es, si el hombre se humillare como un niño, y la segunda es, si se hiciere violencia a sí mismo. Es humilde el que a pesar de cuanto aprovechare y de las buenas obras que hiciere, las considera de ningún valor y no confía nada en sus méritos. Igualmente se hace violencia a sí mismo el que resistiendo los desordenados impulsos de su carne, se castiga discretamente para no ofender a Dios, y cree alcanzar el cielo, no por sus buenas obras, sino por la misericordia del Señor.

Pues yo, el mismo Dios y verdadero hombre, cuando traté con los hombres, comí y bebí lo que me presentaban, aunque podía haber vivido sin comer; pero lo hice así para dar a los hombres ejemplo del modo de vivir, y para que los hombres tomasen lo necesario para su vida, y den gracias a Dios por sus beneficios.