La santísima Virgen se aparece a santa Brígida, y le habla de su gloriosa Asunción.
Capítulo 17

Como estuviese yo en el valle de Josafat, orando junto al sepulcro de la gloriosa Virgen María, se me aparaeció la misma Virgen, brillando con sumo esplendor, y me dijo: Oye hija: después que subió mi Hijo al cielo, viví en el mundo quince años y todo el tiempo más que hay desde la festividad de la Ascensión de mi Hijo hasta mi muerte, y entonces estuve difunta en este sepulcro por espacio de algunos días, y después fuí llevada al cielo con infinita honra y gozo. Mas los vestidos con que fuí enterrada quedaron en este sepulcro, y fuí revestida con vestiduras como las que tiene vestidas mi Hijo y Señor mío Jesucristo. Has de saber también que en el cielo no hay ningún cuerpo humano, sino el glorioso cuerpo de mi Hijo y mi cuerpo.

Volveos ya vosotros a tierra de cristianos, enmendad vuestras vidas cada vez más, y vivid com sumo recato y devoción; pues ya habéis visitado estos santos lugares donde mi Hijo y yo vivimos corporalmente, morimos y fuimos sepultados.