| Desde la caída de Adán están en oposición, Dios, para que el bombre haga la divina voluntad, y el demonio, para que siga sus diabólicos deseos. |
| Capítulo 8 |
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Yo soy Dios Creador de todas las cosas, dice el Señor a la Santa. Yo concedí el libre albedrío a los ángeles y a los hombres, a fin de que los que quisieran hacer mi voluntad permaneciesen eternamente conmigo, y los que opinasen lo contrario, fueran separados de mí; y por esto algunos ángeles se hicieron demonios, porque no quisieron amarme ni obedecerme. Después que crié al hombre, viendo el demonio el amor que yo a este hombre le tenía, no solamente se hizo enemigo mío, sino que movió guerra contra mí, incitando a Adán a que desobedeciera mis mandamientos, y entonces por mi justicia y permitiéndolo y prevaleció el demonio, y desde aquel tiempo discordamos y estamos en oposición yo y el demonio, porque yo quiero que el hombre viva para hacer mi voluntad, y el demonio se empeña en que el hombre siga sus diabólicos deseos.
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