| Revela Dios a un santo monje la santitud y virtud insigne de santa Brígida. |
| Capítulo 10 |
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Un monje de santa vida del mismo monasterio de Alvastro refirió con lágrimas y juramento al prior el P. Pedro, que cuando santa Brígida fué allí para residir en el mismo monasterio, se admiró el monje en su corazón, y por celo de la regla y de la santidad dijo interiormente: ¿Por qué esta señora habita aquí en el monasterio de los monjes contra nuestra regla e introduciendo una nueva costumbre? Arrebatado entonces en oración el mismo religioso, oyó en un arrobamiento mental una voz que le decía: Esa mujer es amiga de Dios, y viene al monasterio para coger flores debajo de este monte, con las cuales recibirán medicinas todas las gentes allende el mar y de los confines del mundo.
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| ADICIÓN. |
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Este mismo P. Gerequino vió en cierta ocasión en el referido monasterio de Alvastro a santa Brígida elevada en el aire, y saliendo de su boca un caudaloso río, y entonces puesto en oración oyó en espíritu que le decían: Esta es la mujer, que saliendo de los confines de la tierra, suministrará la sabiduría a innumerables gentes, y te servirá de señal que ella por boca de Dios te ha de decir el fin de tu vida, y te alegrarás con sus palabras y venida, y se llevará a cabo más pronto tu deseo, para que no veas las calamidades que Dios ha de enviar sobre esta casa.
Refiérese acerca de este mismo religioso, que como una vez le mandara el abad que ayudase a los que estaban en la panadería, él, que no entendía el oficio de panadero, miró con reverencia según tenía costumbre una imagen de la Virgen María que estaba pintada en la pared, y le habló así: Amadísima Señora, el P. Abad me manda trabajar con los panaderos, y vos sabéis que no entiendo este oficio, mas no obstante, haré lo que queráis. Y le respondió la imagen: Haz lo que hasta ahora has hecho, y yo serviré por ti en la panadería. Y así sucedió, creyendo los que en la panadería estaban, que el P. Gerequino trabajaba con ellos personalmente, mientras este había estado muy despacio orando en la iglesia. |