La mortificación debe someterse a la obediencia.
Capítulo 13

Acostumbrada santa Brígida a no beber en los intermedios de las comidas, y acaecióle un día, que apenas podía hablar; lo cual viéndolo su padre espiritual el maestro Matías, le mandó que bebiese; y aunque a la Santa le pareció grave variar toda la anterior costumbre, bebió sin embargo. Entonces oyó en espíritu una voz que le dijo: ¿Por qué temes variar tu vida? ¿ Necesito acaso tus bienes, o por tus méritos has de entrar en el cielo? Obedece a tu maestro, que ya ha experimentado el conflicto de ambos espíritus, el de la verdad y el de la ilusión; pues aunque diez veces comieras y bebieras al día por obediencia, no se te contaría por pecado.