Cuánto santa Brígida amaba a la Virgen María, y cómo esta Señora correspondía a su amor.
REVELACIÓN 15

Bendita seáis vos, dice la Santa, oh Virgen María, Madre de Dios, y bendito sea el mismo Dios vuestro Hijo Jesucristo, por todo el gozo que me ha dado, porque vos seáis su Madre. Ese mismo Señor sabe, que María hija de Joaquín, es para mí más amada, que los hijos de Ulfón y de Brígida; y que mejor querría yo, que jamás hubiera nacido Brígida hija de Birgero, que el que no hubiese sido engendrada María hija de Joaquín; y preferiría yo que Brígida estuviese en el infierno, antes que María, hija de Joaquín, no fuera Madre de Dios en el cielo.

A lo cual respondió la bienaventurada Virgen: Hija, has de saber de positivo, que esa María, hija de Joaquín, te será más útil, que tú, Brígida, hija de Birgero lo eres a ti misma. Y la misma hija de Joaquín, la cual es Madre de Dios, quiere servir de madre a los hijos de Ulfón y de Brígida. Por consiguiente, sigue constante, y obedece a Inés en sus consejos que te da en las visiones espirituales, y a tu maestro, pues los dos te informan de un mismo espíritu, y obedeciendo a uno de ellos, obedeces a ambos.

Dile también a tu maestro, que haga lo que se le ha mandado, aunque le sobrevengan tribulaciones corporales, porque las tribulaciones dirigidas contra las obras buenas, son lazos del demonio; que salte, pues, por encima de los lazos, y marche varonilmente, porque el camino que emprende el hombre para gloria de Dios con mayor tribulación, le servirá delante del Señor para mayor recompensa y corona que el que se anda con menos contrariedad, y cada paso que dé se lo tomará Dios en cuenta para su corona.