Cómo se comunicó a santa Brígida el Espíritu del Señor.
REVELACIÓN 3

Como algunos años después del fallecimiento de su esposo se hallase inquieta santa Brígida acerca de su estado, rodeóla el Espíritu del Señor inflamándola, y arrebatada en espíritu vió una reluciente nube, de la cual salió una voz que le decía: Yo soy tu Dios que quiero hablar contigo. Atemorizada, porque no fuese aquello ilusión del enemigo, oyó por segunda vez: No temas, yo soy el Creador de todas las cosas y no engañador.

Has de saber que no hablo por ti sola, sino por la salud de todos los cristianos. Oye, pues, lo que te digo: Tú serás mi esposa, y oirás mi voz, y verás las cosas espirituales y secretas del cielo, y mi Espíritu permanecerá contigo hasta tu muerte. Cree, por tanto, firmemente que yo soy el que nací de la Virgen pura , padecí y morí por la salvación de todas las almas, resucité de entre los muertos y subí al cielo, y ahora hablo contigo con mi Espíritu.