Se aparece san Dionisio a la Santa, y la consuela en una tribulación.
Capítulo 31

Hallándose de vuelta de la peregrinación a Santiago el esposo de santa Brígida, comenzó a enfermar en Atrabato, y agravándose la enfermedad, se entristeció en gran manera la esposa de Jesucristo, y mereció la consolara san Dionisio, el cual, apareciéndosele en la oración, le dijo: Yo soy Dionisio, que durante mi vida vine de Roma a estos puntos de Francia para predicar la palabra de Dios. Y porque con especial devoción me amas, te anunció que Dios quiere darse a conocer en el mundo por medio de ti, y tú estás entregada a mi custodia y protección. Por tanto, te ayudaré siempre y te doy por señal, que de esta enfermedad no morirá tu esposo. Y en otras muchas ocasiones el mismo san Dionisio visitaba en las revelaciones a la Santa y la consolaba.