| Un santo crucifijo previene a cierta señora y le revela su próxima muerte. |
| Capítulo 34 |
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Cierta señora del reino de Suecia, que estaba en una iglesia junto a Santiago de Galicia, vió pintado en la pared un crucifijo, mirándolo atentamente con devoción y compasión, oyó entonces una voz que le decía: Dondequiera que vieres esta imagen y la oyeres hablar, allí has de permanecer y morirás. Al regresar a su patria pasó otra vez por Roma, y como llegase a la ciudad de Montflascon, vió en la casa de una señora una imagen semejante a la que había visto en España, y entonces la imagen le dijo: Aquí entrarás y permanecerás; pues yo inclinaré el ánimo de la dueña de la casa, para que te dé aquí habitación. Encerrada allí aquella señora, perseveró constantemente en lágrimas, ayunos y oraciones, e hizo una vida ejemplar y milagrosa.
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